Bajo la luz de un callejónSe escucha la voz de un ancianoContando
la historia de un hombreQue luchó por su libertadCon su voz ronca
y humildeContó la historia de un viejo señorQue dominaba a los
hombresSentado en un viejo sillónCon un bastón en su manoEl
dictador proclama su leyPero un día un hombreSe reveló contra su
poderDominado por el miedoEl dictador a su familia matóPoseído
por el odioEl darle muerte juróDonde estánAquellos que
sufrenDonde estánSumidos en el miedo que infunde el dolorDejados
de la mano de DiosDonde estánAquellos que sufrenDonde
estánInmersos en un mundo de muerte y maldadIntentan huir del
poderDe un viejo señorLa noche se va cerrandoY la historia llega
a su finEl joven se ha vengadoY el viejo ha tenido que huirYa no
quedan palabrasY su relato el anciano acabóSólo queda una
preguntaY es la que yo me hago hoyDonde estánAquellos que
sufrenDonde estánSumidos en el miedo que infunde el dolorDejados
de la mano de DiosDonde estánAquellos que sufrenDonde
estánInmersos en un mundo de muerte y maldadIntentan huir del
poderDonde estánAquellos que sufrenDonde estánSumidos en el
miedo que infunde el dolorDejados de la mano de Dios